viernes, 5 de junio de 2009

Sábados literarios de Mercedes


El tema propuesto para este sábado:
"Cinco razones para callar"
Conduce Dorotea http://www.doroteafuldebenke.blogspot.com/

Parece fácil encontrar razones para callar, sobre todo para mi que no soy demasiado “habladora”, sin embargo no lo es tanto; estas me parecieron las mas importantes.

*Si puedo ayudarte a pensar, darte alguna idea de cómo resolver el problema o simplemente acompañarte, lo hago. Pero si lo primero que se me cruza por la cabeza es decirte “viste? te lo dije!” entonces mejor me callo.

*Si discuto fuerte con vos y tengo ganas de decirte palabras hirientes, de esas que te dejan una marca para siempre, aunque tenga muuuchas ganas, mejor me callo; hay cosas que una vez dichas no tienen arreglo ni disculpa.

*Si tengo nada mas que críticas para hacer, si nada me viene bien, si estoy enojada con el mundo y conmigo, si no voy a hacer mas que quejarme del país, de mi vida, de la tuya y del sentido del universo, entonces mejor me callo. Son épocas, ya pasará.

*Si están hablando de política, de literatura, de cine, de arte, de economía, de filosofía ... de lo que sea y yo “toco muy de oído” como para opinar, mejor me callo. No tiene sentido decir una estupidez con tal de decir algo. Si no sé, no tengo problemas en reconocerlo.

*A veces es mejor dar el ejemplo calladamente que hablar, dar una mano en lugar de un discurso, pasar a la acción en vez de quedarse en las palabras (que serán muy lindas, pero son solo eso ... palabras). Creo que en esta época se valora poco el silencio, casi todos están llenos de palabras para decir pero les cuesta transformarlas en hechos.

Y a vos te digo, no me hables durante la película, no me digas que va a pasar, no me cuentes el final … CALLATE!!!

martes, 2 de junio de 2009

Un lector pequeño pequeño ...


Dedico esta entrada a Annick http://www.annickenelpaisdelasmarivillas.blogspot.com/ que me hizo recordar esta anécdota

Juan es un chico con un coeficiente intelectual superior a la media. A los 3 años ya leía correctamente; los padres festejaron la hazaña durante un tiempo comprándole libros de cuentos que el nene leía rápidamente. El correr del tiempo y la rutina hicieron que dejaran el tema de lado y le compraran un libro cada tanto.
Pero Juanchi era un lector ávido y empedernido; seguía pidiendo libros y leía todo lo que caía en sus manos, hasta el diario. Su pequeño cerebro contenía información y datos impensables para un niño de esa edad, había encontrado un universo inagotable y para el ya no había vuelta atrás.
A los cinco años, después del jardín maternal, entró en la escuela a la que concurre hasta hoy, para empezar preescolar. La escuela tiene una enorme biblioteca que el no tardó en descubrir.
La biblioteca tiene un sistema de préstamos y un salón de lectura; cuando uno entra, a la derecha hay un mostrador alto detrás del cual está la bibliotecaria. La puerta de ingreso tiene una campanilla que anuncia la entrada del visitante, supongo que para alertar a la mujer que suele estar sentada detrás del mostrador escribiendo o leyendo.
El primer día que Juan entró allí, la biblioteca estaba vacía; se paró frente al mostrador y esperó pero nadie lo atendía. Salió para ver si había alguien en el pasillo a quien preguntar … no había, volvió a entrar y esperó nuevamente. Escuchó un ruido detrás del mostrador y se animó entonces a decir “Hola?”. Enseguida apareció la cabeza de la bibliotecaria “Hola, y vos quien sos?” – preguntó sorprendida. “Juan, vos prestás libros?”
Le contaba después la bibliotecaria a la madre del nene, que ella había escuchado la campanilla dos veces y se había asomado para atender pero no había nadie. Claro, se había asomado, pero no había mirado para abajo, Juanchi era tan chiquito que no alcanzaba el mostrador, hasta que no escuchó el “hola” no se dio cuenta de que tenía un “cliente”. La mujer no podía creer que ese enano ya pudiera leer y quisiera sacar libros en préstamo. Pero asi era.
El lector mas pequeño de la biblioteca se convirtió en el preferido de la bibliotecaria que tenía en cuenta sus pedidos y hacía la vista gorda con los plazos de devolución. Incluso le regaló varios libros que el todavía conserva.

Juancito tiene hoy 15 años, es mi sobrino mas grande. Ahora es un adolescente con el pelo largo y los jeans rotosos, toca teclados en su propia banda, tiene una amigovia y también tiene todos los conflictos de la edad. Pero sigue tan genio como siempre y es un pibe solidario, sensible y lo mas interesante: “piensa” y piensa con bastante claridad para sus pocos años. Y creo que esa capacidad temprana se la dio la lectura.
Que importante es bajarles línea a estos proyectos de persona con respecto a que los libros son amigos, amigos que te van a ayudar a aprender, a pensar ... te van a llevar de viaje por tierras lejanas, te van a emocionar, te van a dar alegría y compañía; te van a ayudar a pasar momentos difíciles y también a que no te jodan, porque te van a mostrar finalmente que el conocimiento es poder, pero un poder que vale la pena.

domingo, 31 de mayo de 2009

La extraña dama


Balneario de Punta Mogotes, 11 a.m, tía y sobrino de 15 sentados en la arena charlando, detrás suena la radio del balneario musicalizando la escena.

Any: … pero Juancito, vos sos un pibe muy inteligente, que estudia música, que tiene su propia banda … no me podés decir que te “gusta” Daddy Yankee XD!

Juan: … y bueno si, que se yo me gusta, no te digo que es lo que “mas” me gusta, pero a veces lo escucho, tiene su onda …

Any: … dejate de joder Juan, te acepto que me digas que lo escuchás porque es lo que escuchan tus amigos, es lo que bailan ahora, es lo que suena en todos lados … pero no que te gusta!

Juan: No, no, lo escucho porque me gusta. Me gusta el ritmo que tiene, que te lleva y …

De repente en los parlantes suena Valeria Lynch, sobresaltando a todo el balneario con su voz característica y estridente.

Any: Ayyyy “La extraña dama”! Despierta soledad, envuélvemeeeee, soy esa extraña damaaaaa que está dispuesta a venceeeeer uhh uhh uhh … - canto a la par de Valeria.

Juan me mira espantado.

Any: Que pasa? Esteeee …no es que me guste Valeria Lynch eh?, pero esta canción me gusta … me hace acordar a cuando miraba la novela, que se yo … Y Daddy Yankee …

Juan: Te gusta esta vieja gritona? Chau tía … me voy al mar.

Con que autoridad le puedo seguir hablando a Juancito de música? Justo ahora tenían que poner esa canción y dejar al descubierto mis miserias musicales? Que poco sentido de la oportunidad che!
Queridos pasantes confiesen aquí cuales son sus gustos inconfesables en esta materia, y no me digan que no los tienen, todos tenemos uno o varios muertos musicales en el placard !!!
Buena semana para todos.

viernes, 29 de mayo de 2009

Sábados Literarios de Mercedes


Este sábado es Tag la conductora del bus


Tema propuesto: Un viaje inolvidable


Ese fin de año papá no podía venir a vernos. “Que vengan los chicos para acá” – sugirió. “Solos? Ni pensarlo!” – contestó mi madre.
Después de muchas deliberaciones y cuando ya se había descartado la idea apareció inesperadamente la solución de la mano de la tía Irma, hermana de la abuela, quien viajaba al mismo lugar para pasar la Navidad con su hija. “Podrían ir conmigo” – arriesgó la pobre sin saber en lo que se metía.
Y así fue. Pablo 12, Leo 10, Any 8 y Javi 5, el staff completo partió a la aventura con una valija gigante y la tía “Mirma” comandando la situación (Javi la llamaba asi, estaba convencido de que al nombre de la tía le faltaba una letra).
Era nuestro primer viaje importante, fuera del país, sin mamá, en avión ... demasiadas emociones … .
Subimos y nos ubicamos; no estaríamos todos juntos, teníamos asignado un asiento de tres y un asiento de dos. La tía decidió que lo mejor era que ella controlara a los mas grandes sentándose en el medio de la hilera de tres, mientras Javi y Any se sentaban juntos unas filas mas adelante. “No quiero con éstaaaa, quiero con los chicoooos” – chilló Javi tratando de desabrocharse el cinturón. Yo sabía lo que venía a continuación, un escándalo de proporciones que seguramente haría que nos bajaran del avión a todos y a patadas.
Me asomé por el borde del asiento, Mirma me hacía señas desesperadas para que hiciera callar al monstruo. Pensé en mamá, que fácil sería todo si ella estuviera aquí, ella sabría que hacer, ella lo haría callar en un segundo, ella ... ella me había puesto los bombones de fruta en la mochila!!! como me había olvidado??? Los “amansa fiera”, como mamá les decía, eran el último recurso cuando el nene se ponía insoportable.
Mirá lo que tengo ... querés?” – por supuesto que quería, se los comió uno detrás del otro hasta terminar el paquete y al rato se durmió, yeah!!!
El viaje recién comenzaba y Mirma ya se quería bajar en el próximo aeropuerto, pobre tía, desde aquí va mi recuerdo para ella que ya no está.
Y ... nos pasaron un montón de cosas en ese primer viaje, seguiría contando de no ser porque tenía que usar alrededor de 300 palabras y ya me pasé. Asi que lo dejo para la próxima.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Cascarita & co.


Ayer 10 de la mañana salgo a sacar fotocopias. Regreso y mientras estoy poniendo la llave en la puerta siento que me chistan. En la vereda de enfrente está Cascarita pero esta vez no viene solo. Con el hay una nena de unos cuatro o cinco años.

C: “Ehhhh Doña!!! ... pere que cruzo!” – me grita. Trae una canasta en una mano y le da la mano libre a la nena para cruzar la calle.

A: “Que hacés Cascarita? No pasaste mas ...”

C: “Si pasé Doña (y dale con el Doña ...) pero uté no estaba, había otra señora”

A: “Ah si, la semana pasada no vine. Que estás vendiendo?”

C: “Pan con chicharrón Doña, quiere comprá? Mi agüela lo hace, pa’ tomá mate, tá bueno”

A: “No puedo comer acá ... pero bueno, dame uno, tienen buena pinta esos panes”

La verdad es que los panes se ven tentadores, habitualmente no compro comida en la calle porque he tenido un par de malas experiencias, pero la canasta de Cascarita se vé muy limpia, los panes están cada uno en una bolsa y los lleva tapados con un repasador impecable.

A: “Este pan también me va a traer suerte?”

C: “ Ehhh???”

A: “Te acordás que la otra vez me dijiste que esas cosas tejidas eran para la suerte?”

C: “No ..., yo le dije? No me acuerdo ... le trajo suerte?”

A: “Jajajaja, no, pero no importa. Y esta belleza como se llama? Quien sos vos, lo estás ayudando a Cascarita?” – le pregunto a la nena que sigue el diálogo con unos ojos redondos y negros. No me contesta.

C: “Ella é la Luci, é mi hermana. Me la traigo pa’ que no le joda a mi agüela”

A: “Ahhh, y que pasó? Le comieron la lengua los ratones?” – pregunto repitiendo esa frase idiota que uno ha escuchado tantas veces

C: “No, ella no quiere hablá. Ella nunca habla, pero tiene lengua eh?”

A: “Como que no quiere hablar? Y como hace para que le entiendan?”

C: “Ah nosotro le entendemo ... pero ella va a hablá, cuando tenga gana va a hablá”

No veo muy claro cual es la situación, si la nena es muda, es autista, si tiene algún problema de retraso o que le pasa, pero no quiero seguir preguntando. Le ofrezco un bombón que tengo en el bolsillo, lo agarra y me sonríe. Se parece mucho a Cascarita, pero a diferencia de el tiene el pelo ondulado, lo lleva peinado para atrás con una vincha de colores.
Tengo ganas de hacerles muchas preguntas, donde viven, si van a la escuela, si son muchos hermanos, si viven con la abuela solamente ... pero no me animo, lo voy a intimidar me parece. Cuando tengamos un poco mas de confianza tal vez ... .

C: “Bueno nos vamo. Después paso a vé si le gustó el pan ... . Chau Doña”

A: “No me digas Doña, te acordás de mi nombre?”

C: “Si ... Ana era?. Bueno chau Doña ... Ana ... jajajaj.

A: “Chau Cascarita, chau Luci, vayan con cuidado, vendan mucho ...

lunes, 25 de mayo de 2009

La rebelión de las masas (Pizza conmigo ...)



Porque hay gente que pone un poco de harina sobre la mesa, le echa un chorro de agua, una pizca de sal, algún huevo que le quedó en la heladera, toquetea un poco, revuelve, estira y …. taraaaaaaan !!! voila! el resultado es una masa espectacular con la que hacen pizza, tortas, pan, fideos o ñoquis perfectos, hermosos, dignos de un cuadro!!! PORQUÉÉÉÉ ???.

En mi familia todos fueron bendecidos por el don de la “cosa nostra”, mis abuelas eran dos maestras haciendo pastas, mi vieja es de las que abre la alacena y con medio paquete de harina vieja, un poco de agua y otro poco de sal, te amasa una pizza digna de una trattoria italiana. Todos conocen el secreto, saben de salsas, de temperatura de la levadura, conocen los trucos, las proporciones, los tiempos de cocción ... Todos excepto yo. Como lo aprendieron, en que momento, donde estaba yo? No tengo idea.

Yo compro todos los ingredientes, todos, hasta los más inverosímiles; me dicen hay que comprar harina de algarroba persa refinada, la compro; huevos de gallina alimentada a caviar ruso, ok los consigo; agua de pozo de la séptima napa, ok allá voy con una pala a buscarla …sigo la receta al pie de la letra como si fuera la fórmula para armar la bomba H pero … no hay caso! Mi masa no es masa, no se une, no tiene buen color, si tiene que levar no leva y si no tenía que levar se infla. Es un engrudo que serviría a lo sumo para empapelar paredes, es un masacote que podría usarse como arma para desmayar de un golpe a alguien, es una cosa informe que para lo único que sirve es para hacerme renegar, maldecir, y preguntarme porque no llamé al delivery y encargué una de esas pizzas gorditas y coloridas de los folletos .


Sniffffffffffffffffffffff !!!
Maldición de Malinche! Y me voy, porque encima tengo que ir a lavar todos los cacharros que ensucié!
Ah, y si querés comer pizza la próxima, hacela vos, traela o vamos a La Vendetta y listo che!

sábado, 23 de mayo de 2009

Cuando pase el temblor ...



Cuatro días en cama te dejan peor que antes de enfermarte.

La casa es un asco, y no es que me pase la semana limpiando (nada mas lejano) pero he descubierto que cuando hay poco movimiento la tierra va ganando posiciones a pasos agigantados.
Tengo también una pila de ropa para lavar , varias cuentas que se acumularon y no pagué (que poca delicadeza podrían haber esperado a que me sintiera mejor para atosigarme con boletas, como se va a mejorar uno pensando en todo lo que tiene que pagar?), y un montón de cosas atrasadas que tenía que hacer y no hice.
La heladera está mas blanca por dentro que por fuera y “solo queda un limón sin exprimir” como dice Charly, y como puede ser ... si me lo pasé tomando té y sopa?
Pero lo peor de todo es la cantidad de tiempo que uno tiene para pensar, para pensar pavadas mas específicamente. Hay que ver la cantidad de cosas que se le ocurren a uno en estas circunstancias, nada productivo, al contrario.
Como uno se siente mal, los pensamientos son acordes a ese malestar físico, lo cual no hace sino agravar el cuadro; entonces, además de sentirse como si te hubiera pasado la 4º división panzer por arriba, uno se deprime y parece que los huesos te dolieran un poco mas todavía.

En fin, menos mal que ya me siento mejor. Mañana la vida recomienza y es sábado!
Además tengo el domingo y el lunes feriado para recuperarme del “efecto encierro”.
Y los tengo a uds que me hicieron compañía virtual durante esta semana:

Que bueno.-