domingo, 1 de febrero de 2009

Ladri x 2


Mis vacaciones empezaron y terminaron con un robo.


De ida: LLego a la Terminal en un taxi, $11, le pago con $15, me devuelve 2 billetes de $2. Me los guardo en el bolsillo trasero del pantalón pensando en darle uno de los billetes al tipo que te carga el equipaje en el bondi.

Entro arrastrando mi valija con rueditas. Gente y mas gente, gente como para hacer dulce. "Permiso, permiso ... auch! disculpe, permisooo". Voy y vengo entre la multitud buscando el Zenit que me corresponde.

Por fin llega youpiii !. Hago la fila para guardar la valija. El maletero tiene menos onda que un renglón, está apurado y de mal humor. Me da el ticket, meto la mano en el bolsillo para sacar los $2 ... chan! no tá má, desaparecieron. No tengo monedas y el billete mas chico es de $10. Sorry darling no pensarás que te voy a dar 10 mangos no? El tipo me putea por lo bajo, no tan bajo porque lo escucho mientras me alejo lo mas rápido que puedo.

En algún momento me afanaron los $4 y yo ni me enteré.


De vuelta: Último día en la costa. Despedida de la family, que vive alli, comiendo en una parrila. A punto de ensartar un pedazo de vacío a la mostaza mmmmmm!, a mis espaldas se oye un murmullo raro. Me doy vuelta, un tipo con un arma grande en alto, otro que pasa corriendo al lado agitando un revólver plateado al grito de: "No se hagan los boludos, pongan la guita y los celulares sobre la mesa, rápido!". Quedo en estado catatónico, sin embargo obedezco, saco mi billetera con algo mas de $100 y la dejo sobre la mesa. Se la llevan claro.

Yo ví solo 2, pero eran 4 tipos. Todo duró 4 o 5 minutos, pero a mí me parecieron 15 años. Chau vacío se me fué el hambre. Feíto el momento.

Esta vez si me enteré de que me estaban afanando, me enteré bien enterada, todavía me acuerdo y me vuelve el susto. Que hubiera pasado si ... ??


Pero mejor ni pensarlo. Total las vacaciones ya se terminaron.

sábado, 31 de enero de 2009

Leven anclas!

El otro día haciendo zapping escuché la frase: "Estoy remando con dos grisines en un mar de dulce de leche repostero". Guau! Que buena imagen - pensé - justo, justo así me siento.

Remando, remando ... y claro, en semejante mar azucarado y denso, avanzo poco, diría que casi nada. Pero sigo, le pongo toda la onda que puedo, buscando un horizonte que por ahora se vé bastante lejano.

En el bote llevo una cuchara asi que cada tanto me como un par de cucharadas. El azúcar levanta el ánimo dicen ... . Y que mejor que el dulce de leche, ese que comemos acá desde que nacemos y que nos acompaña hasta nuestro último día?



Ah, casi me olvido, San Ignacio porque es un ícono, un referente cuando uno habla de este menjunje nacional. Bueno si, ya sé que hay otras muchas marcas, pero a mi me gusta esta che, la que usaba mi abuela para rellenar las tortas cuando yo era chica ...



Hoy llego al mundo de los blogs, desde ahora San Ignacio será mi lugar virtual; no sé que tal resultará o si alguien me acompañará en algún tramo de mi viaje.

Quizas escribir me ayude a avanzar, o por lo menos a entretenerme mientras remo.